Seguiremos gritando
a sombras en la pared.
Miren a su derecha caballeros,
su mente esparcida en el salpicadero
¿entienden a lo que me refiero?
Vean, vean, al otro lado
es aquel hombre que susurraba.
Pero vean, ya no está, solo
su abrigo vacío, sin cuerpo
¿Por qué querrá dejarlo
hoy que la noche te arranca la piel?
Seguiremos siendo
cuerpos vestidos
mentes blindadas
solo por guardar
el vacío
de un hueco en el pecho
que por muy cubierto
con pieles que este
sigue siendo eso
apariencia
sin nada por dentro.
a sombras en la pared.
Miren a su derecha caballeros,
su mente esparcida en el salpicadero
¿entienden a lo que me refiero?
Vean, vean, al otro lado
es aquel hombre que susurraba.
Pero vean, ya no está, solo
su abrigo vacío, sin cuerpo
¿Por qué querrá dejarlo
hoy que la noche te arranca la piel?
Seguiremos siendo
cuerpos vestidos
mentes blindadas
solo por guardar
el vacío
de un hueco en el pecho
que por muy cubierto
con pieles que este
sigue siendo eso
apariencia
sin nada por dentro.
Suite: retratos del vacío 7, por Damia Diaz.
(perdón por la publicación de un poema antiguo, la falta de inspiración y los preparativos de un viaje me abordaron por sorpresa)


