miércoles, 24 de septiembre de 2008






La felicidad, es un trayecto,
no un destino.
hoy paso pagina,
se bifurcan nuestros caminos.

Guardo en el bolsillo esta vida mía,
nuestra, nuestros
juegos y alegrías, de verano
bajo el sol del mediodía:
Risas cristalinas,
beber en las fuentes
con el hueco de nuestras manos,
el color verde, las hojas, el barro
zapatillas gastadas, balones pelados,
cambiar un mundo pequeño
con Nuestras guerras mundiales
de mandarinas y palos.


Haber querido pausar los instantes
de esa infancia perdida.
Habernos quedado niños
para toda la vida.

domingo, 24 de agosto de 2008

Por responder


Saturno devorando a sus hijos, Francisco de Goya






Todas las mañanas del mundo
son caminos sin retorno.

¿y a dónde te diriges?

Al mañana, al tiempo no perdido,
sino reutilizado en garabatos,
que sobrevivan al olvido.

Vives pues para sobrevivir al tiempo, ¿no?

El tictac de los relojes parece
un ratón que roe el tiempo.
Un joven en años puede ser viejo en horas, ¿sabes?

No has respondido a mi pregunta.

Lo sé.
Como no tenemos nada más precioso que el tiempo,
no hay mayor generosidad que perderlo
sin tenerlo en cuenta.

lunes, 28 de julio de 2008


viejo al sol, por Fortuny
¿Cuándo el Rey Lear muere en el quinto acto, sabéis como lo expresó Shakespeare?
Escribió: “y muere”. Eso es todo, nada mas, sin fanfarrias, sin metáforas, sin brillantes palabras finales. La culminación de la obra dramática más influyente es: “muere”. Tuvo que llegar un genio para expresar “muere”.



Cada vez que leo tal palabra
siento, irremediablemente, tristeza.
Es natural, no por la palabra “muere”,
sino por la vida vista antes de tal.

He vivido mis cinco actos,
sólo, pasa pagina,
continua leyendo y da paso
a la siguiente historia

Si alguien pregunta alguna vez
que ha sido de mí:
cuéntale mi vida, en todo su esplendor,
acabando con un sencillo y modesto
“Y muere”

Tu vida es una oportunidad, aprovéchala

Hasta luego, mi vida.